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LA DETECCIÓN OPORTUNA DEL AUTISMO AYUDA A UN MEJOR DESARROLLO PARA LAS Y LOS PEQUEÑOS CON ESTE DIAGNÓSTICO

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02-04-2019.- El trastorno del espectro autista (TEA), es una condición neurológica y de desarrollo que se diagnostica en la niñez.

En el Día Mundial de la Concientización sobre el Autismo, que se conmemora el 2 de abril, especialistas del Instituto Mexicano del Seguro Social en Yucatán informaron que el trastorno del espectro autista (TEA), como se conoce actualmente, es una condición neurológica y de desarrollo que se diagnostica en la niñez.

 

 

“Se le llama "trastorno de espectro" porque diferentes personas con TEA pueden tener una gran variedad de síntomas distintos”, explicó Julia Ribbon Conde, neuropediatra del Seguro Social.

 

 

Incluye un conjunto de alteraciones neurológicas que intervienen en el cerebro de algunos niños, provocando problemas en la comunicación y la interacción social, además de conductas o intereses distintos.

 

 

No se ha encontrado la causa real del TEA, aunque se cree que puede haber factores genéticos y ambientales que dan origen al padecimiento. Este trastorno incluye lo que se conocía como síndrome de Asperger y el trastorno generalizado del desarrollo no especificado.

 

 

La mayoría de los casos no presentan alteraciones físicas, por lo que dificulta su detección en bebés muy pequeños. Se presentan con mayor frecuencia en los niños que en las niñas; y en ocasiones se acompaña de padecimientos como epilepsia, hiperactividad, alteraciones oculares o auditivas y ansiedad, entre otros.

 

 

Para detectar TEA, los médicos observarán la conducta de la o el menor, así como su manera de interactuar y comunicarse con otras personas.

 

 

Algunos indicadores tempranos son: no dice ninguna palabra al año de edad; no señala ningún objeto hasta los 12 meses; no pronuncia palabras hasta los 16 meses, o frases de dos o más palabras hasta aproximadamente los dos años; no establece contacto visual correcto; alinea de manera excesiva los juguetes u otros objetos; no sonríe ni muestra receptividad social.

 

 

Indicadores tardíos: no tiene interés en hacer amigos; no es capaz de comenzar o mantener una conversación; es poco imaginativo a la hora de jugar; utiliza un lenguaje repetitivo; tiene rutinas y cualquier intento de modificarlas le genera angustia; muestra un apego excesivo a determinados objetos.

 

 

Más allá de si se detecta algún síntoma que podría señalar cierto grado de autismo, siempre es importante llevar a la o el pequeño a consulta médica desde los primeros meses de vida y seguir con el "Control del Niño Sano" para diagnosticar a tiempo cualquier enfermedad o complicación a la salud.

 

 

Además, si es canalizado con la o el especialista es posible que le realicen algunas pruebas que ayuden a conocer sus habilidades cognitivas (atención, comprensión, abstracción, memoria, capacidad de aprender, comunicarse y otras)

 

 

Los niños con TEA tienen las mismas necesidades de apoyo y afecto por parte de su familia, aunque no pueden expresarlo de la manera en que todos estamos acostumbrados.

 

 

Actualmente, no existe un tratamiento estándar para el TEA; hay muchas maneras de maximizar la capacidad del niño para crecer y aprender nuevas habilidades. Cuanto antes comiencen las terapias y/o tratamiento que la o el especialista señalen, mayores son las probabilidades de tener más efectos positivos en los síntomas y las aptitudes.

 

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