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Victoria Pírrica. de Cecilia Patrón Laviada

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12-08-2019.- Victoria pírrica se llama a un triunfo logrado a cambio de soportar grandes pérdidas.

El concepto alude a Pirro, rey de Epiro, que consiguió triunfar sobre los romanos, teniendo que pagar un alto precio en vidas.
El cronista consigna que el monarca comentó: "otro triunfo de estos; y tendré que regresar a casa sólo".
Tal fue lo que el día de ayer sucedió a Cecilia Patrón. Es indudable que la suya es una victoria pirrica. Procedamos a explicar nuestras razones:
1.- Cecilia Patrón Laviada es indudablemente una figura del panismo, dada su condición de consejera estatal y nacional, su carácter de diputada federal y su calidad de pariente del primer gobernador emanado del blanquiazul en la entidad.
En contraste, de conformidad a lo que los propios partidarios de Cecilia argumentaban, su contendiente, Josué Camargo, es una figura gris, carente de los reflectores y carisma que adjudican a la menor de los integrantes del clan Patrón Laviada.
2.- El enfrentamiento entre Cecilia y Josué se leyó e interpretó en cualquier círculo periodístico o político, como una batalla librada entre el gobierno del estado y el ayuntamiento de Mérida; y es evidente la desproporción de recursos al respecto entre ambas instancias, siendo notorio además, que Cecilia gozó del apoyo absoluto e ilimitado del gobierno del estado, en lo material, logístico, económico y político. Josué no estuvo manco, pero no tuvo a su disposición el mismo nivel de recursos de los cuales echar mano.
3.- Lo anticipamos anteriormente: la victoria de Cecilia fue conseguida a un altísimo precio: fracturar y dividir al panismo meridano, debido a la insaciable ambición y hambre de poder, de la misma aspirante y del titular del ejecutivo estatal, ávido de obtener el control total del panismo yucateco, a fin de sustentar su disparatada ilusión de convertirse en candidato a la presidencia de la república por el blanquiazul.
La operación cicatriz es imposible, toda vez que Vila una vez más demuestra que no sabe respetar sus compromisos y acuerdos. Cecilia es harina del mismo costal.
4.- También lo dijimos antes: el panismo meridano deberá acostumbrarse a ser relegado a segundo o tercer plano, lo mismo que a ser atendido por figuras subalternas, toda vez que careciendo Cecilia del don de la ubicuidad y en mérito del cumplimiento de la ley física que prescribe que un cuerpo no puede ocupar de manera simultánea, dos lugares en el espacio, los panistas meridanos deberán acostumbrarse a esperar y hacer de la paciencia, un ejercicio de práctica cotidiana, toda vez que Cecilia no podrá partirse en dos o más partes; y no será posible que cumpla a cabalidad con todas las obligaciones derivadas de los cargos que detenta.
5.- Concluyendo: si Cecilia Patrón a duras penas pudo ganarle a una figura gris, que careció de la abundancia de recursos de los que ella dispuso y entendemos que deja un partido dividido y enfrentado, es de suponerse que cuando deba enfrentarse llegado el momento, a un contrincante debidamente municionado y avituallado, lo que espera al panismo, es una derrota clamorosa, como ya ha acontecido en el pasado reciente con la nueva titular del panismo meridano, que fue apabullada por un perfecto desconocido.
Los panistas meridanos y los panistas yucatecos en especial, deberán considerar muy seriamente a partir de ahora, que seguir alentando las aspiraciones y ambiciones personales de Cecilia Patrón y Mauricio Vila, se traducirá en el futuro inmediato en severas pérdidas para el blanquiazul, que podrían implicar inclusive la pérdida no solo de la joya de la corona, sino del gobierno del estado. No digan luego que nadie se los dijo.
Seguimos pendientes...

Por Guillermo Barrera Fernández

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