Mérida, Yucatán, a Miércoles 14 de Octubre de 2026 | --:--:--
14-10-2026.- La cultura Pinocho iniciará en breve con diversos actores políticos que prometerán de todo, quienes ahora se encuentran muy activos regalando despensitas, playeras, visitando curiosamente las colonias y sitios donde jamás pisaron ni de casualidad como representantes populares durante más del segundo tercio como diputados, regidores y alcaldes.
Es decir que las mentiras pinochescas a todo lo que da y esto debe tomarlo muy en cuenta los ciudadanos.
Si varios de nuestros representantes populares de diversas agrupaciones políticas no hicieron nada en sus más de dos años, siempre ausente con cara de pocos amigos, caminando de puntitas y demás tonterías, cómo se puede creer que cambiarán de un día para otro.
El sueldo de un diputado local es de casi 100 mil pesos, más prestaciones como vales de despensa, gasolina, aguinaldo, bonos y demás canonjías, y la mayoría está inmerso en otras tareas ajenas a su responsabilidad.
Es por ello por lo que cuando un diputado destaca por su trabajo legislativo en tribuna, presenta de manera constante iniciativas y le mete todas las ganas a su trabajo como representante popular va generando odios automáticos en gente que solamente está acostumbrado en estirar la mano en quincena.
En el caso de los regidores de la capital yucateca, el sueldo es superior a los 60 mil pesos mensuales, además del apoyo de vales de gasolina y despensa, más aguinaldo y otras prestaciones.
Además, un representante popular tiene un estatus no solamente económico, sino político y social, y ello conlleva en la mayoría a la adicción al poder.
Es importante que los ciudadanos valoren con mucho cuidado en las próximas campañas de quienes han trabajado por la gente, que no solamente disfrutan sus oficinas con aire acondicionado y enorme sueldo, sino que por el sueldo que perciben y la responsabilidad por la que rindieron protesta deben ser gestores de tiempo completo, independientemente de su labor oficial.
Por EL PRINCIPAL