Mérida, Yucatán, a Jueves 1 de Octubre de 2026 | --:--:--
01-10-2026.- Los trámites se están realizando de manera puntual en el Tribunal de los Trabajadores al servicio del estado y los municipios.
El pasado 18 de septiembre un grupo conformado por 30 empleados del Isstey, dieron el paso decisivo para conformarse como nueva agrupación sindical en formación, quienes deberán ahora cumplir con todos los tramites y documentación correspondiente ante el Tribuna de los Trabajadores al servicio del estado y los municipios.
Se informa que los trabajadores que están luchando para conformar un nuevo sindicato, pretenden en primer lugar constituirse oficialmente y recibir la toma de nota correspondiente.
En segundo lugar, darles la oportunidad a los trabajadores del Isstey en afiliarse a un sindicato que luche por sus derechos laborales, entre ellos mejora salarial, prestaciones y apoyarlos en los momentos en que requieran la intervención del sindicato.
Se espera que este proceso sea exitoso y antes de que finalice este año, los empleados de la institución cuenten con un sindicato cuyos directivos tendrán el compromiso al cien por ciento de apoyarlos en todas sus necesidades y demandas sindicales.
EN CALIDAD DE DESAPARECIDO
Por cierto, José González Buenfil quien anda en calidad de desaparecido, ya que, desde finales de marzo de este año, dimos a conocer de manera oportuna que de los 82 afiliados con que contaba, más de 70 presentaron su baja en el marco de una asamblea general extraordinaria, a la cual no asistió el líder desaparecido.
Actualmente esta agrupación que oficialmente estuvo vigente 25 años: 17 con José González Quintal quien falleció en el 2019, posteriormente fue ocupada como herencia familiar por José González Buenfil por más de un lustro.
Es importante recordar que este sindicato en su mejor momento llegó a tener a más de 600 socios, pero cuando este fallece, la gente al enterarse de que su hijo sin votación alguna se impuso como secretario general, teniendo un decremento en su base de socios de varios cientos.
Durante los años en que ha estado al frente González Buenfil nunca se interiorizó de los problemas de la gente, nunca los apoyo en los momentos difíciles sobre todo en la anterior administración estatal donde fueron despedidos decenas y decenas de trabajadores de los Cendis (hoy Cai), y cuando acudían a su oficina, nunca estaba dispuesto en ayudarlos.
Con el paso del tiempo era una rareza que atendiera a uno de sus socios y cuando los veía, ni por educación los saluda, es por ello que el primer trimestre de año solamente contaba con un poco más de 80 socios.
PORQUE SIGUE COBRANDO SIN TRABAJAR
Pero lo más extraño y repudiable de este tema, porque si oficialmente su sindicato ya no tiene razón de existir al no contar ni con el mínimo de 20 trabajadores afiliados se le sigue pagando su sueldo y prestaciones y de paso no trabajar.
Bajo que esquema, quién está detrás de sus vacaciones indefinidas, quién lo protege, y porqué el director general del Isstey, Diego Cetz Pech no le obliga a trabajar, puesto que no puede estar comisionado, si el sindicato legalmente ya dejó de funcionar.
Esas son algunas de las interrogantes que están al aire, pero queda claro hoy los líderes sindicales abusivos, tramposos, que caminan de puntitas, que solamente quieren vivir como reyes con las cuotas de sus agremiados, cuando la gente se cansa, los mandan por un tubo y el caso del sindicato de trabajadores del Isstey es un ejemplo de que los empleados de esta institución se cansaron de un individuo que no hacía nada por ellos.
Los tiempos han cambiado, y hoy en el Isstey está el terrible caso de un secretario general depuesto por su propia gente y que ahora sigue vigente como piloto aviador.
ACOTACION EXTRA
El día de ayer una cuentita falsa nos indicó que no tenía ninguna obligación José González Buenfil de apoyar las demandas de los trabajadores del Cai, puesto que ellos se dieron de baja del sindicato, es decir que ni como compañero de trabajo ha estado a favor de la gente que labora dentro de esta institución, ni en las buenas ni en las malas.
Por EL PRINCIPAL