Mérida, Yucatán, a Sábado 14 de Febrero de 2026
14-02-2026.- Sin temblarle la mano a la secretaria nacional de Bienestar, Ariadne Montiel durante su paso a Yucatán, se puso en marcha la operación escoba, es decir limpiar todo lo que huela a Rogerio Castro.
De esta forma, fueron objeto de renuncias fulminantes el subdelegado Jhonny Uicab, quien era el hombre de todas las confianzas de Rogerio Castro y por ser un rogerista de tiempo completo DESPEDIDO.
También se informa que también fue cesado de manera inmediata Federico Rosado, jefe del área jurídica y toda una larga lista de Rogeristas, que según pudo constatar la funcionaria federal el interior de estas oficinas eran un caos total.
Entre las irregularidades marca Acme destacan finanzas de pesadilla, contratos de licitación en absoluto desorden, viáticos sin comprobar, el sistema de cómputo sin operatividad para pagos, gastos de comprobación, ni para enviar correos electrónicos.
Es decir, UN DESASTRE TOTAL, y la pregunta que surge cómo pudo estar todo este tiempo como representante en Yucatán de la delegación federal, Rogerio Castro y el colmo del cinismo no aceptar públicamente que fue renunciado y además, por si fuera poco: amenaza con REGRESAR a corto plazo AL RING POLITICO.
De plano, es asombroso y se comprueba una vez más que gente como Rogerio Castro dejan en vergüenza a Yucatán, es por ello por lo que el exfuncionario de origen quintanarroense no solamente se fue por la puerta de atrás, sino que además originó una serie de despidos fulminantes.
Pues tanto peca el jefe como sus colaboradores quienes nunca dijeron esta boca es mía y hoy el interior de esta oficina sumida en un fango que poco a poco se irá limpiando al menos eso se traduce en el papel con el nombramiento del nuevo responsable.
Sin embargo, la palabra CENTRALISMO no sería bien recibida en tierras yucatecas, pues el exfuncionario no era yucateco, por lo tanto, estas oficinas fueron manejadas por un fuereño más que vivales y que dejó en zona de desastre la operatividad financiera y política de la delegación federal de Bienestar en Yucatán.
Por EL PRINCIPAL