El día de ayer dimos a conocer que desde administraciones pasadas (desde el gobierno rolandista) existía una dama de comunicación social que le gustaba poner un altar con un duende, pero curiosamente cuando concluyó sus labores dejó estas chucherías y demás instrumentos, lo que originó burlas y molestia entre los empleados sindicalizados y de confianza.
También se pudo investigar que había un altar en una bodega presuntamente abandonada.
Otro caso más fue un altar a la vista de todo el personal de facturación, el cual tenía como propósito la protección de los empleados.
Dentro de la paraestatal se comenta que existen santeros y gente que presumen dones paranormales y energías, lo cual resulta por demás controversial y una falta de respeto para la gente que no le gusta este tipo de prácticas.
Es decir que este tipo de prácticas no es nuevo, ya que desde el periodo gubernamental presuntamente perfecto de Rolando Zapata Bello tenía lugar este tipo de rollos espirituales, de energía y ondas paranormales.
Por cierto, verdad o mentira es el tema de una niña que espanta a los empleados de la Japay, se desconoce lo relacionado a esta leyenda urbana.
El día de mañana daremos a conocer sobre el tema de un caso de un supuesto prodigio de dones paranormales y energías, que solamente está provocando molestias entre los empleados de la Japay.
CONTINUARA…