Cuando un cambia camisetas, camaleón, amante del Coox Virar o mejor dicho traidor político les receta a los electores su nuevo despertar político para buscar una nueva candidatura, es imposible que hombres y mujeres acostumbrados a mudar de colores partidistas cambien a favor de las demandas ciudadanas.
Los camaleones o traidores políticos son gente acostumbrada a pisotear el derecho de todos los que los rodean, son gente acostumbrada a pensar en expresar: primero, yo, luego yo y siempre yo.
No les importan las críticas o bueno eso dicen, pues es muy difícil que la gente se acostumbre a que se le diga sus verdades y en su cara o en redes sociales se les tire con todo.
En cada elección estos individuos generan comentarios en redes sociales y medios de comunicación, pues con toda desvergüenza se presentan como una nueva opción política, cuando muchos de estos descarados por lo general son los mismos rostros de siempre, con las mismas promesas de años y que nunca cumplen.
Hoy en nuestro estado es común ver que ante la cercanía de un nuevo proceso electoral los camaleones políticos solamente se colocan su nuevo disfraz, con una sonrisa de oreja y mintiendo de principio a fin de que van a dar todo por la gente.
A este tipo de individuos que en su mayoría son los mismos rostros de siempre les gusta el billete fácil, el aplauso a carretadas y saciando una vez más su adicción al poder.
Muchos de estos nuevos rostros son sesentones y rozando los setenta, los más chavos cincuentones con amplio kilometraje recorrido.
La gente los conoce e identifica fácilmente, son de sobra conocidos y sus promesas políticas es puro rollo y mentirotas de todos colores y sabores.
Por EL PRINCIPAL