En política, las siglas de un partido pueden cambiar de color, pero eso no transforma automáticamente la trayectoria de quienes buscan el poder. Y en Tecoh, Yucatán, esa reflexión cobra especial importancia ante la aspiración de Joel Isaac Achach Díaz de volver a gobernar el municipio, ahora bajo las siglas de MORENA.
Su inscripción para participar en el proceso de selección de la Coordinación Municipal ha provocado, según voces inconformes, desencanto entre sectores de la militancia que esperaban que los mecanismos anunciados por el partido sirvieran para evaluar con rigor los antecedentes de los aspirantes.
La pregunta es inevitable: ¿para qué se anuncian filtros y compromisos de renovación política si, al final, los mismos perfiles de siempre pueden volver a la primera fila sin que se expliquen públicamente los criterios de su selección?
Ocho años en el poder: ¿dónde están los resultados?
Joel Isaac Achach Díaz ha ocupado la presidencia municipal de Tecoh en tres ocasiones, acumulando aproximadamente ocho años de experiencia al frente del Ayuntamiento.
Ocho años no son un periodo menor. Son tiempo suficiente para planear, gestionar recursos, pavimentar calles, mejorar servicios, fortalecer la infraestructura y dejar obras que cambien la vida cotidiana de una comunidad.
Sin embargo, uno de los principales cuestionamientos de ciudadanos inconformes con sus administraciones es precisamente el rezago de la infraestructura municipal y la falta de obras de impacto que, a su juicio, correspondieran al tiempo que permaneció en el gobierno.
Aquí no bastan las fotografías de campaña, los discursos ni las entrevistas complacientes. La ciudadanía tiene derecho a preguntar: ¿cuáles fueron las obras más importantes de sus tres administraciones?, ¿cuánto costaron?, ¿dónde se realizaron?, ¿qué beneficios dejaron y qué puede comprobarse documentalmente?
Si los resultados fueron satisfactorios, que se presenten las cifras, los contratos y las obras terminadas. Y si hubo deficiencias, que se expliquen. La rendición de cuentas no debería incomodar a quien pretende volver a gobernar.
Una nueva camiseta no borra el pasado
Ahora, el exalcalde busca abrirse paso en MORENA. Al mismo tiempo, se ha señalado que intenta mejorar su imagen mediante entrevistas en espacios que sus críticos consideran favorables.
Pero ninguna estrategia de comunicación puede sustituir la evaluación de una trayectoria. Una entrevista puede mejorar una fotografía política; no puede pavimentar una calle, resolver una carencia de servicios ni aclarar una observación de auditoría.
El electorado merece algo más que una campaña de imagen. Merece respuestas concretas y verificables.
También existen publicaciones periodísticas y antecedentes de observaciones administrativas relacionados con las gestiones municipales que deben revisarse en sus fuentes originales.
La Auditoría Superior del Estado de Yucatán, por su parte, ha sido objeto de cuestionamientos ciudadanos respecto de la solventación de observaciones y la aceptación de documentación presentada fuera de plazo.
Es indispensable examinar los expedientes y determinar qué observaciones fueron solventadas, cuáles dieron lugar a procedimientos y cuáles continúan pendientes. Que una observación se haya solventado administrativamente no demuestra, por sí solo, que existió corrupción; pero tampoco exime a las autoridades de explicar sus decisiones cuando hay dudas fundadas.
Además, según los antecedentes referidos por denunciantes, asuntos relacionados con anteriores administraciones de Tecoh llegaron a instancias ministeriales, y algunos fueron remitidos a la Fiscalía General de la República. La situación procesal actual debe confirmarse directamente ante las autoridades competentes.
Mientras no exista una resolución definitiva, nadie debe ser declarado culpable por anticipado; pero tampoco resulta razonable exigir a la ciudadanía que ignore antecedentes que merecen aclaración.
El costo político de cerrar los ojos
MORENA llegó al poder con un discurso de transformación, honestidad y combate a la corrupción. Esos principios no pueden aplicarse selectivamente según la conveniencia electoral.
Si el partido acepta aspirantes con trayectorias cuestionadas, tiene la responsabilidad política de explicar qué evaluó, qué documentación revisó y por qué considera que esas personas representan una alternativa para la ciudadanía.
No se trata de negar derechos políticos ni de condenar a nadie mediante titulares. Se trata de exigir congruencia.
La militancia también merece respeto. Quienes han trabajado durante años en un movimiento tienen derecho a preguntar si los procesos internos privilegian la trayectoria, los resultados y la confianza ciudadana, o si terminan abriendo la puerta a figuras que buscan cambiar de partido para conservar sus posibilidades de regresar al poder.
Y los ciudadanos tienen derecho a recordar cómo fueron gobernados. La memoria pública no es una venganza: es una herramienta democrática.
La pregunta que Tecoh debe hacerse
Si Joel Isaac Achach Díaz considera que su experiencia lo respalda para volver a gobernar, tiene una oportunidad inmejorable de demostrarlo: presentar un balance verificable de sus tres administraciones, explicar las obras realizadas, transparentar los recursos ejercidos y responder a los cuestionamientos documentados sobre su gestión.
MORENA, por su parte, debe explicar por qué aceptó su inscripción y qué mecanismos de evaluación aplicó. La aceptación de un registro no equivale necesariamente a una candidatura definitiva ni constituye una certificación de idoneidad política.
El problema no es que un exalcalde aspire nuevamente a gobernar. En democracia, puede hacerlo si cumple los requisitos legales.
El problema es que pretenda regresar sin que se evalúe seriamente su desempeño anterior y sin ofrecer respuestas convincentes a quienes cuestionan su legado.
Tecoh no necesita solamente un candidato con partido nuevo. Necesita una propuesta de gobierno que demuestre qué hará diferente y por qué merece la confianza ciudadana.
Al final, la decisión corresponde a los ciudadanos.
Pero para decidir libremente necesitan información, no propaganda; documentos, no rumores; resultados, no promesas recicladas.
Porque hay una lección que los partidos suelen olvidar cuando se acercan las elecciones: cambiar de siglas es fácil.
Recuperar la confianza de una comunidad que recuerda cómo fue gobernada es mucho más difícil.
Y en Tecoh, antes de hablar de futuro, hay una pregunta que sigue pendiente: ¿qué dejó realmente para el municipio quien ahora pretende volver a gobernarlo?
Artículo cortesía de EL CHISMOGRAFO EN LA RED.