Desde el partido amistoso contra Perú, empezamos a ver que el esquema de Rafa Márquez estaba totalmente desdibujado, es evidente que su proyecto futbolero que apenas inicia ha tenido muchos problemas.
En especial con la delantera con un Santiago Giménez que simplemente van pasando los meses y años y el tipo simplemente no funciona.
No se entiende porque se le sigue dando espacio en la delantera a un tronco, que no genera y falla a bocajarro los goles, lo mismo que Orbelín Pineda u Hormigol, que no generan ninguna jugada peligrosa.
El portero que en el mundial tuvo momentos de gloria, pero también vivió momentos complicados como el gol que le regaló a Inglaterra con penal contra Harry Keane, nos demuestra que no es un portero confiable, que comete tremendas pifias que aunque sea un partido amistoso, México no merecía perder de esta forma, sobre todo que en el reciente mundial nos demostró una gran calidad en su defensa y la delantera formada por Julián Quiñonez y Raúl Jiménez.
Lo de Mateo Chávez, agrediendo físicamente a un adversario de Estados Unidos con doble cachetada es algo que nunca nos hubiéramos imaginado.
En resumen un partido terrible, salvo sus primeros 37 minutos, donde México se vio bien, luego se desdibujó por completo y con un portero que es peor que Memo Ochoa, regaló el partido a los jugadores de USA.
Si Rafa Márquez no recompone el camino, seguramente será relevado a corto plazo, pues su planteamiento ofensivo y defensivo, aunque faltan grandes jugadores ha dejado en claro que México está jugando muy mal en los primeros tres partidos.
Ojalá el camino repunte, sino la salida del ex defensa del Barcelona será bola cantada.
Por EL PRINCIPAL