No se entiende que sucedió con lo que pensaba y señaló en un evento público, pues un error de esta naturaleza es parte de una desconexión total en el momento de hacer uso de la palabra.
Lo peor de todo es que ni cuenta se dio, y además logró que los presentes aplaudieran con todo sus palabras, y de los demás invitados aparentemente nadie se lo comentó.
Empero, no faltó quien lo grabara y ahora el dirigente estatal de Morena, está en el ojo del huracán o se pasó de sincero o de plano se desconectó entre lo que pensaba y decía.
Una regla de oro para hablar en público es la concentración y no cometer errores que luego sean objeto de burla entre el público y naturalmente las redes sociales.
Hasta el momento el dirigente estatal de Morena no ha señalado nada sobre esta terrible pifia, quien luego de estar fuera de los reflectores públicos comete un colosal error que ha sido capitalizado en medios nacionales.
Por EL PRINCIPAL