Luego del deceso de un trabajador de la Japay, presuntamente por órdenes directas, trascendió que los empleados de la cuadrilla se les ordenó salir de vacaciones hasta que se tranquilice la situación.
Este inédito suceso cayó como balde de agua fría a Pancho Torres, director general de la Japay, lo cual ha generado diferentes reuniones de trabajo tanto matutinas, vespertinas y hasta nocturnas donde la orden es evitar hasta lo posible más filtraciones de este delicado tema.
El hermetismo del fallecimiento de un trabajador de la Junta de Agua Potable y Alcantarillado de Yucatán ha generado una serie de denuncias internas, señalamientos de presunta negligencia y posibles irregularidades en el manejo del personal operativo para que lleven al cabo tareas ajenas a sus funciones.
De acuerdo con una información surgida de manera extraoficial, el empleado habría perdido la vida mientras coordinaba la tala de un árbol en un predio particular, durante horario laboral y sin el equipo de protección adecuado.
Indican que el trabajador habría sido enviado por mandos operativos a realizar una actividad extraordinaria que no correspondía a sus funciones, pues para dichas tareas se tiene a la Gerencia de Conservación e Imagen, pero en este caso específico se asignó al ahora fallecido que pertenecía desde hace unos dos meses, al área de Servicios Generales con otros tres compañeros para la mencionada tala de un árbol y para probar una motosierra nueva.
Durante la maniobra, el árbol habría caído sobre el trabajador, provocando graves lesiones en el trabajador fallecido.
Trabajadores de la dependencia aseguran que personal de servicios generales y áreas operativas han sido asignados en distintas ocasiones a labores diversas como plomería, electricidad, poda de árboles, desyerbo, limpieza de albercas, de choferes en la categoría de empleados multifuncionales en predios particulares de personas cercanas a los altos mandos de dicho organismo.
PROHIBICION DE CELULARES EN HORAS DE TRABAJO, PUES DE LO CONTRARIO HABRÁ FUERTES CASTIGOS
Tras el accidente, ha prevalecido un ambiente de silencio dentro de la dependencia, con instrucciones para evitar emitir comentarios entre ellos y evitar filtraciones a los medios de comunicación, pues jefes de las distintas áreas convocaron el pasado viernes a su personal a no utilizar en horario laboral sus teléfonos celulares.
Asimismo, refieren advertencias al personal para no difundir información, bajo la posibilidad de sanciones laborales o afectaciones a su permanencia sindical.
Se asegura que, tras el fallecimiento, los empleados responsables del manejo del equipo de poda y posterior caída del tronco fueron enviados presuntamente de vacaciones en lugar de permanecer disponibles para posibles diligencias internas o administrativas derivadas del caso, lo que ha generado una fuerte molestia dentro del propio personal.
Los empleados consideran que tales hechos que ocasionaron la pérdida de un trabajador, deben ser investigados, ya que, de comprobarse, podrían derivar en posibles responsabilidades administrativas y penales por omisiones en materia de seguridad laboral, abuso de autoridad, uso indebido de funciones públicas y posible ejercicio indebido del servicio público.
La indignación por el fallecimiento ha trascendido el ámbito laboral, pues en redes sociales, usuarios han expresado su preocupación y consternación por las condiciones en las que presuntamente ocurrió el accidente, generando diversas reacciones y llamados a una investigación a fondo.
Hasta el momento, la JAPAY se ha mantenido en silencio y ningún posicionamiento se ha realizado sobre los señalamientos realizados por trabajadores ni sobre las circunstancias del accidente.
Del mismo modo, representantes sindicales de la paraestatal, también han mantenido silencio respecto al caso, lo que ha incrementado la inconformidad entre empleados sindicalizados.
Se asegura que en la forma en que se atienda este caso podría influir en la trayectoria política partidista de Pancho Torres Rivas, pues la muerte del trabajador en circunstancias no claras podría tener serias dificultades en sus aspiraciones a contender en los comicios del 2027.
Quien debería dar la cara lo más pronto posible para hablar en torno a este lamentable hecho, ante la pérdida de un apreciado trabajador.
La ausencia del expulsado del PRI, de sus oficinas tanto en el edificio central sobre la calle 60 y en la alemán y por consiguiente la falta de supervisión directa y de atención a los asuntos internos de la dependencia ha propiciado un entorno en el que mandos medios operan con escasa vigilancia y rendición de cuentas, ya que muchas decisiones las toman a espaldas de Torres Rivas.
Lo más grave de este inédito suceso es que ya habían transcurrido varias horas del fallecimiento del empleado y presuntamente hasta el término del partido de la Selección Mexicana, del pasado jueves, es cuando a Torres Rivas se le informó sobre el deceso de un empleado en un predio particular no por un infarto como se intentó señalar en primera instancia sino durante la poda de un árbol.
GOLPAZO POLITICO EN SECO A PANCHO TORRES
Según se informa Pancho Torres quien es uno de los funcionarios inamovibles del actual gobierno aunque cometa numerosos Panchos de manera regular, no podía dar crédito al deceso del empleado, quien aparentemente se empezó a sentir mal, pues el jefe inmediato del trabajador fallecido no le había dado a conocer con exactitud el motivo del fallecimiento.
Por lo que gente cercana a Pancho Torres manifestó que el expriísta se sintió más que impactado sobre este terrible tema.
Así de grave ha sido este fallecimiento y que hoy, se acumula a la cadena de numerosos errores cometidos por Pancho Torres y sus cuates: falta de presión del vital líquido, acusaciones de todo tipo de ciudadanos por el mal servicio, a lo que se han sumado diputados del PAN, MC, PRI, cobros excesivos en cada bimestre, miles de fugas y ahora la muerte de un trabajador.
Qué se está esperando para que alguien ponga en su lugar el interior de esta paraestatal.
Urge refrescar estas oficinas con alguien con mayor capacidad y compromiso de trabajo y hoy simple y sencillamente Pancho Torres se ha convertido en el peor servidor público estatal.