Rechazo a la comparecencia del director de la Japay, Pancho Torres por parte de los integrantes de la bancada mayoritaria del Congreso local fue un error político de dimensiones mayúsculas.

2026-03-21
Ya que no solamente representó un descarado blindaje político en favor del peor servidor público en estos momentos, sino que además los diputados de Morena dejaron en claro que primero está en defender lo indefendible y dejar a un lado las demandas de los ciudadanos.
Slide 1

Si hoy el partido mayoritario en el Congreso local no puede tocar ni con un pétalo de una rosa al expresidente estatal del PRI y miembro de uno de los peores gobiernos priístas (2007-2012) es natural que legisladores de otros partidos hagan la diferencia.

Resulta absurdas las recientes declaraciones de gente de Morena de que no van a caer en el juego político, cuando hace unos cuantos años eran los primeros en levantar la mano y exigían comparecer a los malos servidores públicos, por qué se ha cambiado el discurso tan rápido y ajeno a las necesidades de los habitantes de la capital yucateca.

Ahora bien, no se entiende que gracias al voto de los meridanos un grupo de hombres y mujeres gozan de grandes salarios y prestaciones, se entiende que en el papel deben de estar del lado de los ciudadanos cuando éstos exigen su apoyo.

De ninguna manera se deben escudar en rivalidades políticas.

La realidad es que hoy casi todo Mérida está sin agua, que no hay la suficiente presión del vital líquido, que efectivamente fue una herencia maldita del pasado gobierno, pero no se entiende que Pancho Torres quien ha estado en el cargo casi año y medio, debería poner un mayor empeño en su actual cargo.

Si las demandas de los ciudadanos no son suficiente, entonces que se necesita para que reaccionen los legisladores de Morena sobre algo tan básico como el derecho humano al agua cuando se abre la llave.

Hoy Pancho Torres como director de la Japay, ha tenido un desempeño atroz, donde además no reconoce públicamente que no lo ha hecho bien.

Si hoy el todavía director de la Japay pretende jugar por un cargo de elección popular para competir en el 2027, seguramente se acogerá a la figura del plurinominal, pues su imagen política está por la calle de la amargura y solamente sus aplaudidores profesionales que ganan grandes sueldos y prestaciones le dicen todo lo contrario.

El haberlo ayudado los integrantes de la bancada mayoritaria del Congreso local, lejos de apoyarlo le generaron de manera automática la figura de un hombre protegido por cuestiones políticas, decir lo contrario es simular grotescamente una mentira que nadie cree.

Hubiera sido más convincente que se hubiera aceptado su comparecencia y que este respondiera los cuestionamientos que surgieran, pero al blindarlo políticamente se cometió un grave error, pues las dudas se siguen no solamente generando entre los usuarios afectados, sino que la gente ya está consciente de que no acude a rendir cuentas como servidor público porque lo están protegiendo, porque detrás de sus videos y entrevistas a modo, el problema del agua potable sigue creciendo sin que haya una solución concreta a corto plazo.

En resumen, Pancho Torres el protegido sigue en caída libre su imagen pública.

Por EL PRINCIPAL