En medio de encuestas falsas, granjas de bots y suspirantes por posicionarse rumbo a Mérida, que hoy circulan por todos lados, nos dimos a la tarea de investigar la veracidad de un acontecimiento que retumbó en la capital yucateca.
El evento donde aseguran que Sergio Vadillo y Sociedad Valiente celebraron a más de tres mil madres en su día no pasó desapercibido.
El tema llegó a los cafés políticos, mesas de análisis y reuniones de operadores electorales.
¿Cómo es que un personaje que actualmente no ocupa un cargo público logró reunir a tantas mujeres sin el aparato tradicional de movilización?
Fuimos a buscar respuestas.
Revisamos las redes sociales de Vadillo y no encontramos ninguna convocatoria abierta. No hubo campañas masivas ni anuncios pagados visibles.
Ninguna invitación pública al estilo tradicional. Seguimos investigando hasta dar con la primera pista.
Logramos conversar con una de las mujeres que aparece en los videos y fotografías del evento. Nos explicó que todas recibieron la invitación únicamente por WhatsApp, después de haber asistido previamente a reuniones de Sociedad Valiente en sus colonias o comisarías, donde Vadillo expone los apoyos que, según afirma, ha gestionado con distintos negocios y proveedores de servicios para promover ayudas y beneficios sociales.
La siguiente pregunta era obligada:
—¿Les mandaron camiones, taxis o Uber?
—¿Cómo cree? Yo llegué en mototaxi y me costó 45 pesos —nos dijo la mujer—. Todas llegamos por nuestra cuenta, pero nos la pasamos súper padre.
—¿Y sí estaba lleno, así como se ve en los videos?
—Sí, señor. A reventar.
Y pues sí, estaba a reventar. Los responsables del local cerraron el acceso al detectar que el inmueble había superado su capacidad.
Se calcula que dentro había alrededor de 2,200 personas distribuidas entre mesas, pasillos y áreas comunes.
Afuera quedaron más de 500 mujeres sin poder ingresar, ya que muchas otras siguieron llegando incluso después de las cuatro de la tarde.
Una de las mujeres que se quedaron fuera dijo que Sergio Vadillo salió personalmente a disculparse y las invitó a restaurantes cercanos.
—Yo, por ejemplo, comí en El Pollo Feliz y estaba abarrotado —nos dijo la vecina—, pero sí me quedé con ganas del bailongo.
¿Cuánto tiempo tiene Mérida sin ver un evento político sin acarreados, sin camiones y sin operadores pasando lista?
La pregunta que intriga a varios actores políticos es qué hará Sergio Vadillo y su Sociedad Valiente con este liderazgo que se está gestando.
¿Alguien lo sabe?