De acuerdo con la denuncia presentada ante la Fiscalía General del Estado, el perro murió tras recibir un impacto de arma de fuego que le atravesó el corazón. La necropsia realizada por peritos confirmó la brutalidad del ataque.
La dueña del animal, Juana Gualberta Balam Dzul, relató que “Niño”, un perro mestizo de aproximadamente ocho años, desapareció mientras la mujer visitaba a su madre.
Minutos después recibió una llamada: el perro estaba tirado, gravemente herido. Cuando llegó al lugar, ya no tenía vida.
El caso desató indignación en redes sociales y movilizó a defensores de animales, quienes cuestionan hasta cuándo continuará la violencia contra seres indefensos sin consecuencias reales para los responsables.
Aunque las autoridades iniciaron la carpeta de investigación GL/707/2026, ciudadanos denuncian que en muchos casos similares la justicia nunca llega y los agresores permanecen impunes.
Activistas señalaron que la crueldad animal no es un “hecho aislado”, sino una señal alarmante de violencia social que sigue creciendo en distintas comunidades de Yucatán.
“Quien es capaz de matar a un animal indefenso también representa un peligro para la sociedad”, advirtieron colectivos protectores.