Hoy el sindicalismo con los mismos rostros de siempre no la están pasando nada bien, es decir que gente que durante muchos años se vendieron como líderes sindicales priístas, luego cambiaron por conveniencia al PAN y ahora al color guinda, la gente ya no los tolera y no duda en expresarles palabras y frases muy duras.
Don Pedro Oxté Conrado lleva muchas décadas como secretario general de la FROCY, donde gracias a la agrupación croquista logró ser diputado o regidor cada determinado tiempo, pero los tiempos cobran factura, es decir que los discursos encendidos de promesas que luego no se cumplen la gente expresa su sentir con furia y hoy este tipo de líderes simplemente ya no viven su mejor momento.
La recomendación para este tipo de líderes sindicales, es mejor retirarse a tiempo y dejar paso a las nuevas generaciones.
Cuando un llamado líder sindical se duerme en las juntas de trabajo, se les ve con ojos vidriosos de tanto sueño por tener una edad avanzada, se les va el avión de manera constante o éstos son ninguneados por la autoridad en turno, deben retirarse de manera inmediata pues su liderazgo ya no existe es solamente de papel.
Pero si alguno de estos se les ve como dirigentes invisibles, sin fuerza, ni pantalones para defender lo que expresan a su gente cuando se arman de valor, entonces a qué le juegan.
Las mentiras caen por su propio peso y el padre Cronos no perdona a nadie.
Por EL PRINCIPAL