Todos estos gastos a costillas del erario, donde nadie tenía derecho a ningunearla, eran tiempos de Ivonne Ortega Pacheco, que curiosamente estuvo rodeada de puras joyas del PRI, quienes en su mayoría se convirtieron en millonarios o dueños de miles de hectáreas de tierras como Mauricio Sahuí, el nene consentido del gobierno ivonista.
Ni que decir de gente tan polémica y que eran amigos de los bisnes, como Pancho Torres como titular de Obras Públicas, Víctor Caballero y más rostros de políticos que han revivido milagrosamente, pues con un poco de pintura guinda ya se olvidó todo su pasado en el tricolor.
Su gobierno fue de escándalo total, obras inconclusas, abusos de poder, nepotismo en extremo y todo lo que la política rupestre con las siglas del PRI puso en marcha en esos años.
Hoy su regreso deja muchas dudas, los yucatecos ya están hartos en primer lugar de los mismos rostros de siempre pero ya se llegó al hartazgo de las mismas prácticas que originaron la debacle del PRI en el gobierno siguiente el de Rolando Zapata Bello.
Es un hecho que solamente los ivonistas y gente acostumbrada a la política del derroche, celebrarían el regreso de Ivonne Ortega Pacheco, pero estamos seguros que miles de yucatecos opinan lo contrario.
Por EL PRINCIPAL