LA CRITICA PERIODISTICA NUNCA SERA BIEN RECIBIDA POR LOS POLITICOS DE PIEL SENSIBLE

2026-02-24
Durante los gobiernos priístas, los periodistas y que se atrevían a cuestionar y criticar a representantes populares o servidores públicos en general eran objeto muchas veces de la ira de éstos, quienes no dudaban en atacarlos y en exhibirlos como enemigos en los eventos públicos.
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En esos años, los periodistas del Diario de Yucatán que era el medio de comunicación que criticaba fuertemente a los gobiernos emanados del PRI, les lanzaban a la gente, los cuales les gritaban y en algunos casos hasta los agredían físicamente.

Lo mismo sucedió con los periodistas de medios oficiales, cuando éstos acudían a las ruedas de prensa del PAN y partidos opuestos a los gobiernos del PRI, había que tener los pantalones bien puestos para llevar al cabo esta actividad.

En el pasado gobierno, muchos periodistas optaron por callarse por conveniencia o miedo, dependiendo del sentir de cada comunicador.

Para nadie es un secreto que el estudiante de Harvard (Mauricio Vila Dosal) no le gustaba las entrevistas, y sus colaboradores en muy raras ocasiones ofrecían respuesta a los comunicadores, ya que podían ser objeto de reprimendas o porque no les gustaba hablar de nada.

Sin embargo, escasos medios de comunicación exponían las diferentes irregularidades cometidas por gente que tenían cargos de primer nivel como Michelle Fridman de Sefotur que gastó grandes fortunas del erario, ni qué decir del camaleón político: el Amigo Libo ex titular de la SEGEY, de la ex directora del Isstey, María Isabel Rodríguez Heredia que se convirtió en una de las funcionarias más polémicas durante el vilismo, entre otros.

Otro que no cantaba para nada mal las rancheras era Roger Torres Peniche (Papá Toro), quien recientemente fue exhibido públicamente por el legislador morenista, Bayardo Ojeda Marrufo quien sin pelos en la lengua lo expuso como uno de los funcionarios que poco hizo por los yucatecos cuando fue secretario de Desarrollo Social.

Es por ello por lo que, con el paso del tiempo, el poder cambió de color, pero ahora tal pareciera que se viven los tiempos del PRIANISMO más rancio y retrógrada, ya que algunos legisladores, regidores, alcaldes y otros no les gusta la crítica periodística.

De inmediato, gente afín a los malos servidores públicos, esos que cobran a costillas del erario de inmediato le dan con todo al periodista, acusándolo de corrupto, chayotero, vendido a partidos políticos, de todo lo que se les ocurre.

La idea es desprestigiarlos, cuando muchas veces los políticos en general viven como reyes a costillas de los impuestos de los ciudadanos, cobrando jugosos sueldos y prestaciones por tres años sin hacer nada productivo.

Y lo peor de todo, creyendo que tienen derecho a la continuidad por figurar de manera grotesca en selfies, fotos con autoridades, pero dejando de lado situaciones de primera necesidad como la falta de presión del vital líquido, falta de servicios públicos eficientes como la luz u otras necesidades.

Hoy día destacan de manera especial muchos representantes populares que por lo visto tienen la piel muy sensible y que a pesar de que juran y perjuran que son amigos de todos, a la primera de cambio ofrecen un repertorio cargado de odio visceral y puerco contra los comunicadores que se atrevan a cuestionarlos.

En el pasado gobierno los periodistas que escriben distinto, se les dio con todo, cuestionándolos sin ningún tipo de reserva, al parecer este viejo vicio sigue vigente, pero los que están dentro de esta profesión tienen que aguantar vara, ya que en nuestro país esta profesión sigue siendo de las más peligrosas.

Y lo que estén dedicados a la lisonjería, pues que lo sigan haciendo, cada uno su vida y su respectivo estilo de trabajo.

En resumen, los políticos de piel sensible y que utilizan a su gente para ofender y atacar con todo, es parte la política sucia, puerca y traicionera, y como siempre los ciudadanos siguen sin recibir la atención adecuada a sus respectivas demandas sociales, lo cual no cambia, todo sigue igual.

Por EL PRINCIPAL