En la investigación se estableció que el ahora culpable se encontraba dentro de un domicilio en la comisaría de San Sebastián de la localidad de Peto, donde por medio de la violencia física y moral, cometió el acto ilícito en agravio de la víctima de 13 años de edad, como consta en la causa penal 117/2023.
Tras la anuencia de las partes, la autoridad judicial determinó que además de la pena privativa de libertad, el acusado deberá pagar 4500 días multa, así como la reparación del daño.
De igual forma se le suspendieron sus derechos políticos, se le amonestó públicamente, se le prohibió acercarse a la víctima y deberá participar en programas de reeducación integral.